Conciso y breve: Definiendo la Muerte y la Resurreccion

Por Luciano Morales Rubio

Luciano y Dana (su novia) creyentes unitarios, Mendoza Argentina

Luciano y Dana (su novia) creyentes unitarios, Mendoza Argentina

La muerte

David dice en el Salmos 13:3

Mira, respóndeme, oh Jehová Dios mío; Alumbra mis ojos, para que no duerma de muerte;

Cuando David murió el se unió con sus padres al estado de muerte llamado sueño o dormir (1 Reyes 2: 10) Dios describe la muerte como un descanso en total inconciencia. La mente del difunto deja de funcionar, por lo tanto, la habilidad para recordar termina. El muerto ya  no puede dar gracias a Dios ¿por que en Seol (AT) = Hades (NT) = Sepulcro o Tumba Quien te alabara? (Salmos 6:5)  El momento en que una persona toma su último aliento, sus pensamientos perecen (Salmos 146: 4, Eclesiastés 9: 5)

Resurrección

La resurrección es sin duda la premisa principal de cristianismo. Toda nuestra esperanza apunta hacia el DIA de la resurrección, que ocurre en ocasión de la venida de Cristo. La resurrección es el momento donde todos aquellos que como vimos están durmiendo serán levantados de sus sueños para recibir la vida eterna o ser juzgados y condenados a una muerte eterna (Daniel 12: 2 y Juan 5: 28 y 29).

La palabra de Dios siempre apunta a este DIA como la esperanza del cristiano no el momento de la muerte, la Biblia describe a la muerte como nuestro enemigo, es el postrer enemigo que ha de ser destruido (I Corintios 15:26.) Pablo alentó a los cristianos de tesalónica con la esperanza de la resurrección, no con la esperanza de morir e ir al cielo. (I Tesalonicenses 4:13-18). Ese día,  nuestros cuerpos serán transformados a semejanza del cuerpo de Cristo, seremos hechos inmortales e incorruptibles (I Corintios 15:42-44, Filipenses 3:20 y 21, I Corintios 15:51-55).

¿Resurrección del cuerpo o de muertos?

El esfuerzo por reconciliar la doctrina de que los muertos están vivos ahora con la de la resurrección ha llevado a una doctrina equivocada. La creencia es que en la resurrección el cuerpo será levantado y se unirá al alma. Las Escrituras no hablan de la resurrección del cuerpo independientemente del alma o el espíritu. Ellas solo hablan de la resurrección de los muertos. Hechos 2: 25 al 31 nos declara que el mismo David la persona completa, no está en el cielo y que los muertos, no sus cuerpos solamente, están durmiendo en la tumba y esperando la resurrección. El Nuevo Testamento predica la resurrección de personas muertas y no la resurrección de cuerpos.

Conclusión

Lamentablemente a partir del 2do siglo la iglesia adopto la creencia hoy generalizada de que los muertos han pasado a una existencia consciente en otro lugar, a cual llaman cielo, infierno o purgatorio. En definitiva lo que se enseña es que los muertos en realidad no están muertos sino que viven en otra dimensión. Los cristianos ya no esperamos la resurrección sino el día de la muerte. Es la intención de este breve  escrito demostrar que esto no es para nada bíblico y es que las escrituras enseñan desde el AT hacia el NT  que los muertos están dormidos, descansando inconsciente sin tener noción de tiempo (metafóricamente durmiendo) hasta que ocurra la resurrección.

Finalmente le ruego que por favor se tome el tiempo de buscar en su Biblia cada uno de los versículos aquí citados ya que no los hemos puestos y usted debe comprobar por si mismo si estas cosas son así. (Hechos 17:11)

Dios le bendiga y espero que le sea de Bendición

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El poder fascinante de la religion para engañar

Por Anthony F. Buzzard

¿Qué se puede hacer para que mil millones de personas religiosas, ni más ni menos, tan inteligentes como usted, crean que Jesús es el Mesías, pero no el Hijo de Dios? ¿Que Jesús fue concebido virginalmente, pero no murió en la cruz (Judas murió en su lugar—Dios puso la cara de Jesús a Judas y permitió que fuera asesinado)? Estoy hablando sobre el Islam.

¿Qué se puede hacer para que millones de personas inteligentes crean que Dios era un hombre antes de convertirse en Dios y que Él tiene varias esposas? Sabemos a qué grupo me estoy refiriendo—los Mormones.

¿Qué se puede hacer para que miles de millones de personas crean que el Dios que dice ser una persona, una y otra vez, en realidad sean tres personas?

¿Cómo se puede convencer a la gente para que crean que los muertos están vivos y conscientes cuando la Escritura afirma que, “los vivos saben que han de morir, pero los muertos no saben nada ni esperan nada, pues su memoria cae en el olvido…Y todo lo que te venga a la mano, hazlo con todo empeño; porque en la tumba [sepulcro], adonde te diriges, no hay trabajo ni planes ni conocimiento ni sabiduría.” (Ecc. 9: 5, 10). Jesús dijo: “Nuestro amigo Lázaro duerme, pero voy a despertarlo… Entonces Jesús les dijo claramente: Lázaro ha muerto.” (Juan 11: 11, 14).

¿Cómo podemos tener millones de feligreses que leen la Biblia y van a la Iglesia creyendo que Jesús puede venir en cualquier momento a arrebatar a los creyentes hacia el cielo antes (pre) de la Gran Tribulación final, mientras que Jesús dice: “inmediatamente después (post) de la tribulación de aquellos días…enviará sus ángeles, y juntará a sus escogidos de los cuatro vientos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo.”? (Mateo 24:29; Marcos 13:27).

Cuando la masa de feligreses abraza ideas que claramente chocan con simples proposiciones, debe ser un milagro de incomprensión. Las ideas falsas parecen tener un efecto generalizado y pernicioso en la forma de pensar de la gente sobre temas importantes, como quién es el verdadero Dios y quién es el verdadero Jesús. ¿Acaso no nos guía a la pregunta urgente sobre qué podemos hacer para reparar esta trágica y confusa situación?

La respuesta es clara: el milagro de la Internet nos ofrece justamente la herramienta que necesitamos para comunicación. La Internet está disponible ahora, se nos dice, a casi dos millones de personas en todo el mundo. La venida del Internet es paralela a la invención de la imprenta. Ya somos capaces de llegar a muchos buscadores de la verdad en todo el mundo—y sin ir a la oficina postal ¡o escribiendo cartas con una máquina de escribir!

Pablo, el apóstol de Jesús, impulsado por la Gran Comisión de predicar el Evangelio del Reino (Hechos 19:8; 20:24-25; 28:23, 31), utilizó los medios disponibles que el tenia para llevar el mensaje. El cabildeaba a las personas en el mercado de su época: “Así que discutía en la sinagoga con los judíos y piadosos, y en la plaza cada día con los que se encontraban por allí.” (Hechos 17:17).

¿Qué es hoy el equivalente de la plaza pública? ¿Quién va a hacer el trabajo de Pablo hoy? Creo que todos podemos. ¿No es obvio que la Gran Comisión nos manda ir por mundo con el Evangelio del Reino (Mateo 24:14)? Los recursos del Internet ya están siendo presionados al servicio del evangelio salvador. ¿No podríamos todos, como individuos o grupo, añadir cada vez más y más peso a la presencia del Evangelio “allá afuera” en el mundo del Internet?

Nada es más agradable que hablar del Reino verdadero del Mesías Jesús a un mundo que claramente ha perdido su rumbo. La doctrina del Reino es algo que nadie, ni un niño con la capacidad de edad escolar, puede perder. Jesús hizo su anuncio clásico cuando le pidieron permanecer en Capernaúm como el valeroso residente rabino. Él respondió: “Me veo obligado por Dios a predicar el Evangelio acerca del Reino a las otras ciudades también. Por eso Dios me a comisionado.” (Lucas 4:43) Después Jesús dijo, “Como Dios me envió, también yo los envío” (Juan 20:21).

Hoy el cuerpo de Cristo es el grupo internacional de los verdaderos creyentes (Gálatas 6:16). Somos llamados a llevar el mensaje de salvación, “el Evangelio del Reino y el nombre de Jesucristo” (Hechos 8:12, 28:23, 31) al mundo y aparentemente, la Internet nos es dada, por la gracia de Dios y Su Providencia, como la herramienta para nuestra actividad en el servicio de Dios y de Jesús para el mundo.

Un error paralizante ha lisiado a gran parte de la teología evangélica de las iglesias. Este es el que le dice a la gente, que el Evangelio en el cual hay que creer es estrictamente que Jesús murió, fue enterrado y resucitó. No hay nada que añadirle a eso. Sin embargo, una gran mentira subyace esa propuesta. Si el Evangelio es los “tres días de trabajo de Jesús” (como dice el famoso evangelista Billy Graham y muchos otros), ¿qué hacía Jesús predicando el Evangelio mucho antes de que ni siquiera mencionara su muerte y resurrección?

Mateo 16:21 marca el primer anuncio de su muerte. Jesús había estado predicando el Evangelio mucho antes. El fue el predicador modelo del Evangelio y la salvación comenzó con él (Heb. 2:3). ¡Pero hasta Mateo 16:21 Jesús no había dicho nada sobre su muerte y resurrección!

La palabra de Pablo ha sido torcida en 1 Corintios 15:3, donde nos habla de la muerte y resurrección de Jesucristo. Pero éste no es todo el evangelio, sino, más bien, “entre las cosas de primera importancia” (en protois). Pablo mismo fue un incansable predicador del Evangelio del Reino, en obediencia a Jesús (Hechos 20:24-25, 19:8; 28:23, 31). Ni por un momento Pablo se dio por vencido de predicar el Reino como el Evangelio salvador. De hecho, advirtió contra cualquiera que privara al Evangelio de su elemento principal, el Reino de Dios (2 Tim. 3:13 y compare, 2 Juan 9 para una advertencia razonable).

Muchos sistemas teológicos yerran cuando basan el Evangelio sin el Reino. Muchos son felices en citar Hechos 20:24, donde Pablo describe su carrera como la fiel predicación del “Evangelio de la gracia de Dios”. Pero, ¿quién lee el siguiente versículo, donde se define el Evangelio de la gracia? ¡Fue el anuncio del Evangelio del Reino! (Hechos 20:25). Por supuesto, ya que ese era el Evangelio que anunciar por el mandato de Jesús hasta el fin del siglo, cuando regresaría a establecer ese Reino en todo el mundo.

Espero que todos podamos seguir las extensivas exhortaciones de nuestros líderes (a través de muchos años) en hacer todo lo posible para anunciar el Evangelio del Reino. Las herramientas están listas y esperándonos. El Internet es la ventana al mundo, una instalación que nuestros antepasados habrían soñado con tener como un arma, pero no lo tuvieron.

Hechos 8:12 y Mateo 24:14 continúan siendo los textos de los “Abrahámicos” (es decir, aquellos que ven que las promesas hechas a Abraham en Cristo son la base del Evangelio cristiano –Gal. 3:8; Rom. 4:13). Lucas 8:12 (fácil de recordar como otro “8:12” con Hechos 8:12) es una justa advertencia de donde el diablo está activo: tratando de bloquear todos los esfuerzos para que la palabra de Dios sea predicada, el Evangelio del Reino (Lucas 8:11; Mat. 13:19), la semilla vivificante de la vida del siglo venidero que se encuentra solo en Cristo.

“Pues Dios nos salvó y nos llamó a una vida santa, no por nuestras propias obras, sino por su propia determinación y gracia. Nos concedió este favor en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos y ahora lo ha revelado con la venida de nuestro Salvador Cristo Jesús, quien destruyó la muerte y sacó a la luz la vida y la inmortalidad por medio del evangelio.” (2 Tim. 1:9-10).

Uno se podría imaginar que todo el mundo fuera atraído a estas palabras asombrosas y buscar el secreto de la inmortalidad. Pero el poder pernicioso del engaño ha trabajado sus malos efectos, y muchos se burlan de la idea de que los seres humanos verdaderamente pueden, si obedientemente escuchamos (“la obediencia de la fe”, Rom 1.5; 16.26) a Jesús y a su Evangelio, alcanzar la vida indestructible, literalmente para siempre.

¿Es cierto que Dios torturara a los pecadores en el Infierno por siempre?

Por Dr. Jason Navarro, Apologista Unitario (República Dominicana)

 ¿Ha visto alguna vez una persona torturar a otra? Esperemos que no atormentar a propósito a un ser humano, pues es un acto repugnante y aborrecible. Ahora bien, ¿y si el torturador es DIOS?¿Puede concebirlo? Pues bien, eso es exactamente lo que implica la enseñanza del fuego del infierno, la doctrina oficial de muchas religiones.

Imagínese por un momento esta escena. están quemando a una persona en una plancha de hierro caliente. Desesperada de dolor, suplica a gritos que se compadezcan de ella, pero nadie la escucha. La tortura continúa sin parar hora tras hora y día tras día.

Independientemente del delito que hubiera cometido, ¿no sentiría lastima de ella? ¿y qué decir de quien ordenó el tormento?¿Sería posible afirmar que se trata de alguien amoroso? De ningún modo. El amor es misericordioso y compasivo. Los padres amorosos tal vez castiguen a sus hijos, pero jamás los torturarían.

Pese a todo, muchas religiones enseñan que DIOS atormenta a los pecadores en las llamas del infierno. Dicen que esta es la justicia divina. Si eso es verdad, ¿Quién creó ese horrible lugar de tormento eterno? ¿Y quién es el responsable de los atroces suplicios allí infligidos? La respuesta es obvia. Si existe un lugar así, DIOS es su creador y, por tanto, responsable de lo que en el sucede.

¿Le es imposible aceptar esa idea? La biblia dice que DIOS es amor (1juan4:8). ¿Aplicaría un DIOS de amor una tortura que repugne a cualquier persona con un mínimo de decencia? Claro que no. A pesar de todo, mucha gente cree que los malvados irán al infierno, donde se le torturará por la eternidad. ¿Tiene sentido esta enseñanza? Los seres humanos no viven más que 70 u 80 años. Aun en el caso que una persona fuera extremadamente malvada durante toda su existencia, ¿sería justo castigarlo con suplicio eterno? No. Sería muy injusto atormentar para siempre a un hombre en pago por la cantidad limitada de pecados que cometió durante su corta vida.

¿Quién conoce la verdad sobre lo que sucede cuando morimos? Sólo DIOS puede revelárnosla, y lo ha hecho en su palabra escrita, la BIBLIA, a la que hicimos referencia antes. Esto es lo que dice: ”Como muere (la bestia), así muere (el hombre); y todos tienen un solo espíritu. Todos van a un solo lugar. Del polvo han llegado a ser todos, y todos vuelven al polvo” (Eclesiastés 3:19,20). Aquí no se menciona el infierno. Al morir, los hombres vuelven al polvo, a la inexistencia.

Para que alguien se atormente, debe estar consciente .¿Están conscientes los muertos? No. Los vivos tienen consciencia de que morirán; pero en cuanto a los muertos, ellos no tienen conciencia de nada en absoluto, ni tienen ya mas salario, porque el recuerdo de ellos se ha olvidado”(Eclesiastes 9:5).

 Es imposible que los muertos que no tienen conciencia de nada en absoluto”, sufran los tormentos del fuego del infierno.

Algunas personas afirman que la doctrina del infierno, sea verdadera o no, es útil, ¿porque? porque según dicen, sirve para disuadirnos de hacer lo malo. ¿Es cierto? Pues bien, ¿Hay menos delito en los lugares donde la gente cree en el infierno? Claro que no. De hecho, la doctrina del infierno es muy nociva. ¿Aborrecerá la tortura quien cree que DIOS atormenta a la gente?¿por qué debería hacerlo? Los que creen en un Dios cruel suelen ser igual de crueles que su Dios.

¿Significa lo que hemos explicado que no se nos sancionara por los pecados? No, no queremos decir eso. Nuestro SANTO DIOS castiga a los pecadores, pero no los tortura. La vida es un regalo divino. Cuando pecamos, dejamos de merecer esa dádiva y morimos. Aunque todos somos pecadores, DIOS perdona a los que se arrepienten con sinceridad y luchan por cambiar.

Recompensa nuestro empeño por rehacer la mente y obrar bien (Romanos 12:2). Estas verdades son la base de una esperanza maravillosa.

Que DIOS le bendiga.

Tomado de www.apologista.wordpress.com