Caracteristicas comunes de los falsos profetas

Los falsos maestros o profetas buscan dinero.

Juan 10: 12 y 13 Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas.

Una de las características del falso maestro es que no le importa las ovejas o sea los creyentes sino que cuida del rebaño solo con la idea de obtener beneficios propios, el falso maestro esta en la iglesia no por amor a la congregación, ni al evangelio, sino por el dinero o mejor dicho por su diezmo y ofrenda.

2 Pedro 2: 1 al 3 Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado, y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme.

En la segunda carta de Pedro, el advirtió sobre los falsos profetas y dijo que así como antes hubieron en Israel también los habrá entre las iglesia, dice que ellos negaran al señor que los rescato, esto nos habla de que el señor los había limpiado y rescatado de sus pecados pero se apartaron de la verdadera doctrina, tristemente los falsos maestros son seguidos por muchas personas y la característica mas común del falso profeta es que usa la fe de las personas para obtener dinero y ¿como lo hacen? Mintiendo.
Los falsos profetas son por lo general aquellos que se han hecho millonarios con la fe, ellos viven en mansiones lujosas, tienen “ministerios” gigantescos, viajan por el mundo predicando la palabra aunque tuercen el sentido de las escrituras para sacar sus propios beneficios, amenazan a la gente con el hecho de que si no dan sus diezmos serán maldecidos por Dios, etc, etc, etc. Ellos profetizan mentiras para hacer que la gente envié su “pacto” a fin de que, según dicen ellos, Dios haga realidad sus profecías. Ellos dicen algo así “si usted quiere ser prospero en sus negocios tome el teléfono en este momento y haga un pacto con Dios”. Y lamentablemente muchos los hacen.

El falso profeta tiene apariencia de piedad pero por dentro son lobos rapaces.

Mateo 7: 15 al 20 Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis.

Por sus frutos los conoceréis, tarde o temprano la verdad de un falso profeta se da a conocer, se los descubre en actos impíos, como por ejemplo adulterio, se los descubre en vicios como las drogas, alcohol, etc., etc. Al fin su verdadera identidad se da a conocer por sus frutos, también la verdad de los falsos profetas se descubre por los frutos de sus seguidores.

Jesús en cierta ocasión dijo:
Lucas 12: 1 y 2 Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía. Porque nada hay encubierto, que no haya de descubrirse; ni oculto, que no haya de saberse.

Los falsos profetas dicen cosas que a la gente les agrada, ellos profetizas siempre lo bueno y nunca lo malo.

Isaías 30: 9 al 10: Porque este pueblo es rebelde, hijos mentirosos, hijos que no quisieron oír la ley de Jehová; que dicen a los videntes: No veáis; y a los profetas: No nos profeticéis lo recto, decidnos cosas halagüeñas, profetizad mentiras.

El pueblo de Israel era rebelde y a los profetas les decían que profetizaran algo que sea agradable para ellos, así como el pueblo los pide por que no quiere ser reprendido y exhortado por el verdadero profeta de Dios, aparecen hombres que hacen lo que ellos piden con el fin de agradar y como se ha reiterado obtener beneficios. El falso profeta ve el negocio y allí va.
Pablo le hablo de esto a Timoteo, veamos lo que dijo:

2 Timoteo 4: 3 al 4: Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.

Pablo profetizo esto inspirado por el Espíritu Santo de Dios y como es de esperar ¡esos días llegaron!. Lamentablemente la gente que hoy asiste a las iglesias no sufre la sana doctrina y por ello se juntan muchos falsos maestro que vienen y les dicen lo que ellos quieren oír, muy similar a lo que pasaba con el pueblo de Israel.

Veamos un ejemplo en el antiguo testamento:

Jeremías 6: 13 al 14 Porque desde el más chico de ellos hasta el más grande, cada uno sigue la avaricia; y desde el profeta hasta el sacerdote, todos son engañadores. Y curan la herida de mi pueblo con liviandad, diciendo: Paz, paz; y no hay paz.

El falso profeta es amado y querido

Lucas 6: 26 ¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros! porque así hacían sus padres con los falsos profetas.

Los hombres hablan bien de los falsos profetas, en cambio, el verdadero profeta de Dios es aborrecido.

Lucas 6: 22 Bienaventurados seréis cuando los hombres os aborrezcan, y cuando os aparten de sí, y os vituperen, y desechen vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre.

El falso profeta puede realizar milagros.

Mateo 24: 24 y Marcos 13: 22 Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos.

El falso profeta es una señal del fin

Mateo 24: 11 “Muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos”

También notamos que los falsos profetas tienen numerosos seguidores.

Conclusión

Estas son algunas de las características de los falsos maestros y profetas, espero que esto sirva de ayuda para que pueda tener el debido cuidado de no ser engañados por ellos. Nuestro SEÑOR JESUS dijo: Mas vosotros mirad; os lo he dicho todo antes. (Marcos 13:23)

UN SALUDO A TODOS Y BENDICIONES. ..SU SERVIDOR LUCIANO MORALES

¿ Y el discernimiento?

Así discierne el mundo:

A los engañadores se les llama hábiles

A los hombres fieles a su esposa y que cuidan a su familia se les llama mandilones.

A la desnudez se le llama arte.

Al robo en la administración pública se le llama bono o compensación.

A la conciencia cauterizada que conduce a la perversidad se le llama madurez y a la desvergüenza, salir del clóset.

A la mujer virgen se le llama anticuada.

Al que se divorcia por cualquier causa y se vuelve a casar se le llama ejercer su derecho a ser feliz.

A la esposa que se dedica a su familia se le llama víctima oprimida.

A la carencia de valores absolutos se le llama criterio abierto.

A un ateo que se burla de Dios se le llama intelectual.

Al aborto se le llama libertad para decidir.

A la grosería se le llama franqueza.

A quien devuelve lo robado se le llama tonto.

Al sexo extramarital con condón se le llama hacerlo con responsabilidad.

Al vestirse con ropa de marca se le llama tener éxito.

Al que tiene éxito económico se le llama hombre de buena familia.

A las mentiras se les llama estrategias de venta.

Cuán penoso es ver que este modo de juzgar las cosas está hoy también en la iglesia:

Al que quiere vivir en santidad le llaman legalista.

Al que quiere seguir a Jesús fielmente le llaman fanático.

Al que se aparta del mundo le llaman religioso.

Al libertinaje le llaman ser libre de la religiosidad.

Al permiso para pecar le llaman estar bajo la gracia.

Al caerse al suelo y temblar le llaman mover de Dios.

Al llenar estadios le llaman avivamiento.

A la diarrea verbal le llaman palabra profética.

Al deseo de poder le llaman tener una visión grande.

Al robo descarado le llaman pactar con Dios o sembrar en el reino.

A los que denuncian el pecado les llaman fariseos modernos.

A las falsas doctrinas les llaman revelaciones apostólicas.

A los antros disfrazados de iglesia les llaman reunión de jóvenes cristianos.

A lobos rapaces les llaman apóstoles.

A las congregaciones que no instauran el G-12 les llaman grupos sin visión.

A volver el estómago le llaman vómito santo.

A la metafísica le llaman confesión positiva.

Al orgullo le llaman hacer las cosas con excelencia ‘para Dios’.

A las fábulas le llaman atar el espíritu de adulterio, alcoholismo y narcotráfico.

A hacerse rico a costa de los cristianos le llaman concierto ‘para la gloria de Dios’.

A cobrar la entrada a una reunión cristiana le llaman gastos de recuperación.

A cobrar por cantar o predicar le llaman ‘el obrero es digno de su salario’.

A reprender el pecado y las conductas erradas le llaman murmuración.

A la impunidad eclesiástica le llaman ‘no toquéis al ungido de Jehová’.

Al materialismo le llaman prosperidad divina.

Al show milagrero le llaman manifestación del poder de Dios.

A una jauría de lobos rapaces le llaman reunión de apóstoles y profetas.

Jer 15:19  Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos.

Mal 3:17  Y serán para mí especial tesoro, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día en que yo actúe; y los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve.

Mal 3:18  Entonces os volveréis, y discerniréis la diferencia entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve.

Comentario: este articulo fue recibido via mail de Casa de oracion, su sitio web es  www.casadeoracionmexico.com Seguramente alli podra encontrar este articulo.. Espero que le haya sido de bendicion y que abra bien los ojos para no dejarse engañar por estos hombres…

¿ Le piden el Diezmo en la Iglesia donde usted se congrega? – La verdad sobre el Diezmo

INTRODUCCIÓN
¿Le piden el diezmo en la iglesia donde usted se congrega? Sé que gran mayoría de los que leen este artículo responderán que sí, que en la iglesia donde ellos se congregan les piden el diezmo cada domingo. Sin embargo, la respuesta positiva que muchos de ustedes dan, tiene varias implicaciones doctrinales con respecto a obedecer la voluntad de Dios.

I. EL DIEZMO QUE LE PIDEN NO ES BÍBLICO.

¿Cómo es posible? ¿Acaso la Biblia no enseña el diezmo? Sí, la Biblia habla del diezmo, pero no de aquel diezmo que a usted le están pidiendo en la iglesia donde usted se congrega. Note por favor los siguientes textos bíblicos.
1. El diezmo era una ley para los judíos (Dt. 1:1; 13:11; 14:22). ¿Es usted judío? ¿Está usted bajo la antigua ley? Si no es así, luego, el diezmo que le están pidiendo es algo que Dios no ha pedido al cristiano. Tales congregaciones, como a la que usted está asistiendo, le están imponiendo una ley que Dios no le ha impuesto. ¿Rige usted su fe, según la voluntad de Dios, o según mandamientos de hombres? Ese diezmo que le piden en la iglesia, es un mandamiento de hombres, ya que, Dios nunca ha mandado que usted dé el diezmo.

2. El diezmo se entregaba cada año (Dt. 14:22). ¿Cada cuando le piden el diezmo en esa iglesia? ¡Cada semana! Pero, ¿enseña la Biblia un diezmo dominical? Busque en su Biblia, busque si ella enseña que el diezmo se daba, o se debe dar, cada domingo. No encontrará el libro, ni el capítulo, ni el versículo que enseña tal cosa. Estimado lector, le están engañando. Claro, usted que ama tanto a sus líderes, no puede creer esto, no puede creer que ellos le estén engañando, pero la triste realidad muestra ese hecho irrefutable. Desde luego, quizás sus líderes también están viviendo en el mismo engaño, ya que, este engaño del diezmo es todo una herencia que se ha ido transmitiendo a través de los años en muchos de aquellos que desean conocer la voluntad de Dios. Si usted no encuentra el texto que enseñe el diezmo dominical, luego, usted está haciendo algo que la Biblia no enseña.

3. El diezmo era para los sacerdotes levitas (Nm. 18:21, 22). ¿Entrega usted su diezmo, para el sostenimiento de levitas? En Nehemías leemos, “y el diezmo de nuestra tierra para los levitas” (Neh. 10:37; 13:4 )¿Acaso hay “levitas” en esa iglesia en donde usted se congrega? Y si no los hay, luego, ¿quien se está gastando ese dinero? La Biblia enseña que el diezmo es para los Levitas, pero si alguien más está usando ese dinero, ¿cree usted que está haciendo algo que la Biblia enseña? Muchos en nuestros días creen que sí hay levitas en la iglesia, término que aplican a los músicos, o a los pastores, pero nada de esto lo justifica la Biblia, ya que, fue el apóstol Pedro quien enseñó, por inspiración divina, que todo creyente es un sacerdote (1 P. 2:9), no habiendo así dos sacerdocios en la iglesia, o un sacerdocio especial. ¿No cree que esto es suficiente, para darse cuenta que el diezmo que le están pidiendo, no se ajusta a la Palabra de Dios?

4. Según la ley, también se daban diezmos para las viudas, los pobres y los extranjeros (Dt. 14:28, 29), ¿Ahora usted puede darse cuenta que el diezmo no era para los evangelistas, o para los “pastores” de alguna iglesia, luego, ese diezmo que le están pidiendo no es bíblico.

II. LAS ESCRITURAS SE USAN MAL PARA PEDIRLE EL DIEZMO.

1. Dicen que como todos somos hijos de Abraham, luego, si Abraham diezmó antes de la ley, nosotros también debemos diezmar (Génesis 14:17-24 y Hebreos 7:4). Pero, dígame usted, estimado lector, ¿cuántas veces diezmó Abraham? ¿Solamente diezmó una vez, o durante toda su vida? Si usted lee en su Biblia notará que Abraham diezmó una sola vez. ¿Diezma usted una sola vez en toda su vida? ¿Verdad que no? Otro punto importante es este, ¿Daba diezmos Abraham los domingos? ¿Lee usted tal cosa en la Biblia? Si no lo lee, ¿no se están usando mal las Escrituras, al tomar únicamente la acción de Abraham, cuando dio un diezmo, y luego solicitarle a usted diezmos dominicales, durante toda su vida? Por cierto, ¿a quién dio el diezmo Abraham? ¡A un sacerdote! ¿Entrega usted sus diezmos dominicales, que le pedirán durante toda su vida, a un sacerdote? ¿No es acaso el “pastor” quien se queda con esos diezmos? ¿No ve usted, amigo, que están torciendo las Escrituras, para sacarle dinero? Un tercer punto que debemos considerar es este, ¿Lee usted en su Biblia, que Abraham entregó el diezmo de “sus bienes”, o de “su trabajo”? No, sino que entregó estos diezmos “del botín”, según lo explica Hebreos. Pero, ¿de quien era ese botín? Lea el texto de Génesis 14:23 y encontrará ahí la respuesta; luego, ¿no están usando mal las Escrituras para pedirle su diezmo?

2. Dicen que el ejemplo de Abraham puede ser tomado hoy en día, porque tal evento ocurrió antes de la ley. Y aquí está precisamente la inconsecuencia de quienes le dicen eso para pedirle su diezmo. ¿Cuántas otras cosas existían antes de la ley, pero que sin embargo, los predicadores pro diezmos se niegan a practicar? Antes de la ley se ofrecían sacrificios, tal como lo narra Génesis, capítulo 15, que dicho sea de paso, fue Abraham quien llevó a cabo tales sacrificios. ¿Le piden a usted que ofrezca sacrificios en la iglesia? ¿No se está usando mal la Palabra de Dios, al solicitarle diezmos a causa del ejemplo de Abraham y por ser algo que sucedió antes de la ley, pero le dicen que no es correcto ofrecer sacrificios de animales, aún cuando fue el mismo Abraham quien lo hacía, y lo hacía antes de la ley?

3. Usan mal el libro de Malquías 3:10 para pedirle su diezmo. He estado en iglesias donde, a la hora de recoger dinero, los pastores o predicadores le piden a la gente que lea y medite en lo que dice dicho libro, y luego les dicen, “Hermanos, no robemos a Dios, traigamos nuestro diezmo para que el nos bendiga”. Pero, ¿acaso enseña Malaquías que los cristianos deben diezmar? No, tal enseñanza era para los judíos. Lea usted Malaquías 1:1, ¿contra quien era la profecía de Malaquías? ¿Contra la iglesia? ¿Contra los cristianos o “contra Israel”? ¿Lo ve? Usted ahora sabe que tales palabras eran para “una nación” (Mal. 3:9) en particular, y no para la iglesia del Señor.

4. Usan mal Mateo 23:23, afirmando que Cristo dice que no se debe dejar de dar el diezmo; por tanto, debemos darlo hoy. Nada mas lejos de la verdad. Dígame, estimado lector, ¿con quien estaba hablando Cristo? Bueno, ¿quiénes, entonces, no deberían dejar de diezmar? ¿Los cristianos o los judíos? ¡Correcto!, los judíos, como estaban bajo la ley de Moisés, la cual no fue abrogada sino hasta la muerte de Cristo, tenían que cumplir con dicha ley. Pero, otra vez, ¿le piden a usted el diezmo de la “menta”, el “eneldo” y el “comino”? Si este texto enseñara el diezmo, de seguro no es el diezmo de dinero, sino de aquel que se enseña, precisamente, en la ley de Moisés.

5. Enseñan mal Hebreos 7:1-10. Dicen que así como Abraham dio diezmos a Melquisedec, así nosotros damos diezmos a Cristo. Pero, quienes enseñan tal cosa, ya están cayendo en el error del papa católico, quien se dice “Representante de Cristo en la tierra”, ¿por qué? Bueno, pregunte a los pastores que piden el diezmo, “¿A quién le damos el diezmo, a Cristo o a usted? Ahora verá qué le responden, y notará que son igualitos que el papa. Ahora, ¿enseña el texto que debemos diezmar los cristianos? No. Lea bien el texto. Todo lo que prueba el pasaje, es que, el sacerdocio de Cristo es superior al de Leví, ¿por qué? Porque Cristo es sacerdote, según el orden de Melquisedec, y si Abraham dio diezmos a Melquisedec, en Abraham pagó los diezmos también Leví, luego, ¿cuál sacerdocio es superior y eterno? ¿Cuál sacerdocio fue bendecido? ¿Cuál es, pues, el mayor? Usted sabe la respuesta. También debemos mencionar que los “hombres mortales” que reciben diezmos, son los levitas y no los predicadores de ese tiempo. En esos días el Templo judío aún no era derribado y los Levitas seguían haciendo su labor como sacerdotes y recibiendo los diezmos del pueblo que aún no obedecía el evangelio. Ahora, es verdad que somos hijos de Abraham, pero no porque él dio diezmos, nosotros también tengamos que darlos. Él también sacrificó animales, ¿por eso debemos sacrificar animales también nosotros?

III. ENSEÑAN COSAS QUE NO ESTÁN EN LA BIBLIA PARA PEDIRLE EL DIEZMO.

1. En el libro, “El Principio del diezmo”, leemos, “Debemos hacer una clara distinción entre el principio del diezmo y la ley del diezmo…” (Pág. 11)Pero, ¿lee usted en la Biblia de tal clase de distinción? En ella podemos leer de la ley del diezmo (Dt. 14:22), pero, ¿donde se habla del “principio del diezmo”? ¿Acaso lee usted del “principio de la circuncisión” y “la ley de la circuncisión”? Esto tendría que ser así porque la circuncisión, como el diezmo, “..ya estaba operando desde mucho antes que Moisés estableciese la ley..” (Ídem) de la circuncisión.

2. La Biblia no enseña que se deba diezmar “dinero”. Según la Biblia, los diezmos consistían de productos agrícolas o de la ganadería (Dt. 14:22, 23; Lv. 27:30, 32; Mal. 3:10b). Claro, dirán que el diezmo consistía de estas cosas porque no había billetes; sin embargo, le engañarán, ya que, desde tiempos muy antiguos había dinero (Gn. 47:13-18). De hecho, según la Biblia Reina Valera 1960, la palabra dinero aparece 130 veces, en 115 versículos. ¿No es esto otra prueba más, de que le están enseñando algo que la Biblia no enseña, es decir, que hay que diezmar dinero?

3. Busque en su Biblia y responda, ¿era el diezmo para comprar comida, o más bien era algo que se comía? Dice Deuteronomio 14:23, “Y comerás… el diezmo”. ¿Era el diezmo para comprar alimentos, o más bien este era alimento? Pregunte al texto de Malaquías 3:10 y él le dará la respuesta; pero una vez obtenida la respuesta del texto, otra vez notará que le están enseñando algo que la Biblia no enseña. Y si los supuestos “pastores” de tales iglesias niegan esto, pregúnteles para que quieren el diezmo.

4. ¿Lee usted en la Biblia, que los diezmos se depositaban en una bandejita, en una charolita o en una cajita? Malaquías 3:10, manda, “Traed todos los diezmos al alfoí”. El “alfolí” no era una bandejita, o una charolita, o una cajita, sino un granero. Compare usted estas dos versiones bíblicas para que vea que no le mentimos: “Y él dijo: Si no te salva Jehová, ¿de dónde te tengo de salvar yo? ¿del alfolí, o del lagar?” (2 Reyes 6:27 – Reina Valera 1909) – “Y él dijo: Si no te salva Jehová, ¿de dónde te puedo salvar yo? ¿Del granero, o del lagar?” (2 Reyes 6:27 – Reina Valera 1960). Como ve, los “pastores” que le piden el diezmo, no enseñan, ni obedecen lo que dice la Biblia.

CONCLUSIÓN.

¿Le piden el diezmo en la iglesia donde usted se congrega? Si es así, qué bueno que se ha tomado el tiempo para comparar lo que le están pidiendo que haga y lo que dice la Biblia. ¿A quién se sujetará usted? ¿Obedecerá usted lo que le están diciendo en esa iglesia, o lo que dice la Biblia? No se deje engañar, no permita que le guíen con doctrinas humanas, con mandamientos de hombres que solamente conducen a desobedecer a Dios y al castigo eterno.

Lorenzo Luévano Salas