David y el Reino de Dios

COMPRENDER EL PACTO CON DAVID ES INDISPENSABLE PARA ENTENDER EL REINO DE DIOS
 

¿ Quien fue David?

Fue el sengundo de los reyes del antiguo reino de Israel. David, fue uno de los reyes mas justos,  aunque no sin culpa debido a un hecho de desobediencia que se nos relata en las escrituras. Segun las escrituras David era un hombre conforme al corazon de Dios. David supo a diferencia de Saul poner por obra lo que Dios decía. Con David Dios hizo un pacto singular el cual es indispensable estudiar para comprender el Reino de Dios.

Dios dijo a David, por medio del profeta Natan:

2 Samuel 7: 8 al 17 – BIBLIA REINA VALERA 1960 – ver tambien 1 cronicas 17: 12 al 15 y salmo 89.

    8Ahora pues, dirás así á mi siervo David: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Yo te tomé de la majada, de detrás de las ovejas, para que fueses príncipe sobre mi pueblo, sobre Israel;

    9Y he sido contigo en todo cuanto has andado, y delante de ti he talado todos tus enemigos, y te he hecho nombre grande, como el nombre de los grandes que son en la tierra.

  10Además yo fijaré lugar á mi pueblo Israel; yo lo plantaré, para que habite en su lugar, y nunca más sea removido, ni los inicuos le aflijan más, como antes,

    11Desde el día que puse jueces sobre mi pueblo Israel; y yo te daré descanso de todos tus enemigos. Asimimso Jehová te hace saber, que él te quiere hacer casa.

    12Y cuando tus días fueren cumplidos, y durmieres con tus padres, yo estableceré tu simiente después de ti, la cual procederá de tus entrañas, y aseguraré su reino.

    13El edificará casa á mi nombre, y yo afirmaré para siempre el trono de su reino.

    14Yo le seré á él padre, y él me será á mí hijo. Y si él hiciere mal, yo le castigaré con vara de hombres, y con azotes de hijos de hombres;

    15Empero mi misericordia no se apartaré de él, como la aparté de Saúl, al cual quité de delante de ti.

    16Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro; y tu trono será estable eternalmente.

    17Conforme á todas estas palabras, y conforme á toda esta visión, así habló Nathán á David.

¿ Quien es el descendiente de David que se sentará sobre su trono?

El nuevo testamente nos revela con claridad quien es, segun Gabriel y Pedro, Jesus es el descendiente de David destiando a gobernar, veamos:

Lucas 1: 31 al 33: Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS. Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.

Hechos 2: 29 y 30: Varones hermanos, se os puede decir libremente del patriarca David, que murió y fue sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta el día de hoy. Pero siendo profeta, y sabiendo que con juramento Dios le había jurado que de su descendencia en cuanto a la carne, levantaría al Cristo para que se sentase en su trono.

Jesus es sin lugar a dudas el Mesias quien tiene el derecho de tomar el trono de David ( el caul estaba en la tierra no en el cielo) , gobernar sobre Israel y ,segun nos revelan otros libros de la Biblia, el mundo entero ( salmos 72: 8). Jesus mismo lo dijo cuando afirmo que Jerusalen era la ciudad del gran rey (Mateo 5: 34 y 35)

Los discipulos como Pedro entendian bien este punto y es por eso que le preguntaron a Jesus ¿ si habia de restaurar el reino a israel en ese tiempo? ( hechos 1:6) a lo cual Jesus respondio que el tiempo solo lo sabia el Padre.

El pacto de Dios con David es seguro y firme como el Dia y la Noche

En Jeremías 33:20, 21 leemos: “Así ha dicho Jehová: Si Pudiereis Invalidar mi pacto con el día y mi pacto con la noche, de tal manera que no haya día ni noche a su tiempo, podrá también invalidarse mi pacto con mi siervo David, para que deje de tener hijo que reine sobre su trono…”.

Conclusión

De esta forma sencilla apendemos que el trono de David ha sido suspendido en el tiempo pero sera restaurado con El mesias, el cual regresara y se sentara sobre Israel y reinara desde alli el mundo entero.

Mateo 25:31,34: Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria. Entonces el rey dirá a los de su derecha: Venida benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.”

Pregunta: ¿ Esta usted preparado para cuando Cristo regrese? ¿ Quiere ser parte de un mundo dichoso donde reinara Cristo en Paz y Seguridad?

Si es asi, siga el consejo de Pedro:

Hechos 2: 19 al 21: Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; pues que vendrán los tiempos del refrigerio de la presencia del Señor,  20Y enviará á Jesucristo, que os fué antes anunciado:  21Al cual de cierto es menester que el cielo tenga hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde el siglo.

Dios os bendiga 

¡ Venga tu Reino.. Hagase tu voluntad..En la Tierra!

Por Ing. Mario A. Olcese

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Una Ignorancia Generalizada

          Por casi dos milenios los cristianos han rezado la oración del “Padre Nuestro”, la cual fue enseñada por Jesucristo mismo a sus discípulos. Una de sus partes dice: “Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.” (Mateo 6:10). Tal vez usted mismo ha repetido esta oración muchísimas veces pero: ¿Se ha detenido a pensar por un instante que significa eso que Jesús llama: ‘reino’? Además, ¿qué está pidiendo usted cuando ora: “Venga tu reino. Hágase tu voluntad…así también en la tierra”? Es hora que usted despierte de su indiferencia espiritual y medite en este asunto con la mayor seriedad posible. Pedir sin saber o sin comprender lo que se está pidiendo es la mayor incongruencia en un ser humano pensante e inteligente. Millones de cristianos están pidiendo que venga el reino  de Dios a la tierra a fin de que se haga la voluntad del Creador en el mundo, como se hace en el cielo. No obstante, estos orantes no saben de qué se trata eso que Jesús llama  “tu reino”. Esto es increíble, sorprendente, e Inaudito.

          Ahora bien, Jesús les dijo a sus discípulos que debían buscar y pedir por la venida del reino de Dios a la tierra sin antes haberles dado una explicación o definición detallada de lo que éste era. Pero esto no es sorprendente, pues sus oyentes ya sabían lo que era ese reino de Dios por las Escrituras Hebreas, es decir, por el Antiguo Testamento.

El Reino y los Judíos

          Pero antes de continuar con este estudio bíblico quiero decirle que los más grandes teólogos católicos y protestantes están de acuerdo en que el tema central de todo el mensaje de Cristo es el Reino de Dios. Usted encontrará el reino de Dios en los libros de los Profetas, en los Salmos, y en los libros históricos como Samuel, Reyes, y Crónicas. De modo que los Judíos estaban bien familiarizados con la frase “el reino de Yahweh” (1 Crónicas 28:5- Entendiéndose por “Yahweh”, Dios). Por eso es que usted nunca encontrará en el Nuevo Testamento una explicación detallada o poco detallada del reino de Dios, pues no era necesario que Jesús lo definiera, ni tampoco sus discípulos. Y Jamás leerá en la Biblia de alguien que preguntara a Jesús sobre la naturaleza del reino de Dios, es decir, si este sería real o imaginario; espiritual o literal; terrenal o celestial; temporal o eterno; presente o futuro; etc. Los Judíos ya tenían bien definida la naturaleza de aquel reino mesiánico esperado muchos siglos atrás, que Jesús no se molestó en definir dicha naturaleza nuevamente a sus paisanos. De modo que si usted quiere saber qué es eso que la Biblia llama “El Reino de Dios”, tiene que averiguarlo en la misma Biblia, comenzando con el Antiguo Testamento. No obstante, este estudio le ofrecerá un resumen de lo que es el Reino de Dios y usted lo podrá complementar con sus lecturas personales de la Biblia.

          Pues bien, algunos alegarán que Jesús dio una explicación muy particular de la naturaleza del reino de Dios en sus famosas “Parábolas del Reino”. También es cierto que Jesús habló “secretamente” o “misteriosamente” a sus detractores en sus Parábolas del Reino, pero no fue así para con sus fieles discípulos (Mateo 13:10-17). Los que no eran de él tendrían dificultad para entender sus parábolas. Pero, ¿fueron sus parábolas una nueva forma de entender el reino de Dios?¿Cambiaron las parábolas de Jesús la esencia misma del reino tradicional judío? ¡De ninguna manera! Pues Cristo vino “a confirmar (no cambiar) las promesas hechas a los padres” (Romanos 15:8). Si Usted desea entender las parábolas de Jesús, solicite mi artículo: “Las Parábolas de Jesús—Qué Significan?”

          Las Parábolas del Reino, en el Evangelio de Lucas (capítulos 13-19), presentan las condiciones éticas y espirituales exigidas por Dios para ingresar o participar en ese reino esperado por los Judíos.  Los judíos pensaban que por la ley ellos podían ganar la aprobación de Dios. Creían que haciendo el bien a la luz de los Diez Mandamientos serían salvos y entrarían en el reino. Pero Jesús enseña muy claramente, en sus parábolas, que el reino de Dios exige arrepentimiento, como es en el caso de la parábola del hijo pródigo. Jesús enseñó también que se requiere un “nuevo nacimiento” a través del agua y del Espíritu para ver y entrar en él (Juan 3:3,5). Aquí se incluye el bautismo para el perdón de los pecados, y el recibimiento del Espíritu Santo. Para otros este “nuevo nacimiento” significa el “renacimiento en la resurrección” para obtener el cuerpo inmortal y glorioso con el cual entraremos al reino (1 Corintios 15:50). En la Parábola de la Gran Cena Jesús enseña que su reino estará conformado por los pobres de la tierra. En cambio, los ricos petulantes quedarán excluidos. En fin, Jesús estuvo enseñando sobre su reino y poniendo las condiciones para participar en él activamente.                      

¿Qué es el Reino de Dios?

          En primer término, debemos decir que el reino de Dios es un asunto que tiene que ver con  la voluntad de Dios para con esta tierra. ¿Recuerda la oración del Padre Nuestro? Dice entre otras cosas: ”Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.” Notemos que Dios quiere que se haga Su voluntad en la tierra, como se hace en el cielo. Es decir, en el cielo se está haciendo la voluntad de Dios—¡Pero no en la tierra! Por eso tenemos que seguir pidiendo que se haga la voluntad de Dios en la tierra a través de ese algo llamado: “REINO DE DIOS”. El Reino de Dios en la tierra significará que la voluntad de Dios finalmente se estará haciendo en nuestro mundo. ¡Piénselo seriamente!

          ¿Podría alguien decir que este mundo caótico y malvado refleja el carácter y la voluntad de Dios?¿Son las guerras, las pestes, las hambres, los odios, las desigualdades, la contaminación ambiental, el desempleo, los hogares destruidos, los gobiernos corruptos, la violencia, los crímenes, y cosas como éstas, Su Voluntad para nuestro mundo? No, ciertamente. Hoy no se está haciendo la voluntad de Dios en la tierra. Dios es un Dios de paz y no de confusión (1 Corintios 14:33). Hoy no hay paz en la tierra sino confusión total, y así no es Dios. Dios es un Dios que ama la paz, la justicia, la rectitud, la ley y el orden.

          Habiendo comprendido que aún no se está haciendo la voluntad de Dios en la tierra, podemos concluir que todavía no ha venido el reino de Dios a la tierra. Cuando venga el Reino de Dios, se hará lo que Dios dice y quiere para la sociedad humana. Los hombres tendrán que vivir de acuerdo a la voluntad de Dios, de lo contrario no podrán sobrevivir en su reino, y quedarán excluidos eternamente y… ¡Serán aniquilados para siempre! (Zacarías 14:17)(Salmos 37:9-11,20,22,34,38).    

          Hoy en día los hombres están destruyendo la creación de Dios: Su tierra, Su ecología, Sus mares, Sus lagos, Sus alimentos, Su atmósfera, Su fauna silvestre, Su flora, etc. Hoy existe la “lluvia ácida”, “el efecto invernadero”, los polos se derriten, se presentan graves inundaciones, tornados, huracanes, terremotos, sequías, plagas, enfermedades, etc. Todo esto por culpa del mismo hombre y de su “ciencia”. En Apocalipsis 11:18 hay una seria advertencia de parte del Altísimo, pues cada día estamos provocándole y ofendiéndole con nuestros actos malvados. Dice el mencionado pasaje apocalíptico: “…y tu ira ha venido…y de destruir a los que destruyen la tierra.”

          El reino de Dios pondrá fin a los destructores de la tierra, a todos aquellos que no han amado a Dios y Su creación. Los reinos (gobiernos) de este mundo darán paso al reino de Dios. Este Reino, fue también previsto por el profeta Daniel en los capítulos 2 y 7, en particular. Allí el profeta ve que el reino de Dios desplaza y hasta destruye a todos los gobiernos de la tierra, y él se vuelve único y poderoso por sobre toda la tierra. El profeta vislumbra un reino o gobierno que ejerce su poder mundialmente (Daniel 2:44). ¡Habrá solo un gobierno y también un solo gobernante mundial! ¿Se imagina usted un mundo con un solo gobierno y un solo gobernante? ¡Terminarían las rivalidades y discordias entres los pueblos! Hoy estamos divididos por fronteras, idiomas, religiones, sistemas políticos, sociales y económicos totalmente diferentes unos de otros. En el reino de Dios, todo ello desaparecerá; y habrá, por fin, una religión, un Dios, un idioma, un soberano o gobernante, un solo sistema de gobierno, y todo ello se traducirá en una paz con justicia verdaderas en la tierra. Los ejércitos habrán desaparecido por completo (Isaías 2:1-4;9:6,7).

          Así como los reinos de Inglaterra, Francia, España, Italia, Portugal, etc, ejercieron— y algunos aún ejercen su poder— así también el reino de Dios ejercerá su poder mundial y Teocrático cuando Cristo regrese por segunda vez a la tierra como rey. (Mateo 25:31,34). Parece increíble, pero usted podrá leerlo en una Biblia Católica o Protestante. Y si usted es Católico, entonces tiene que leerlo en su Biblia…¡y creerlo!. Esto no es un asunto de “las sectas” sino de Dios.                        

El Patriarca Abraham y el Reino

          ¿Por qué mencionar a un antiguo patriarca en el tema del reino? Muy simple, pues Abraham recibió una promesa extraordinaria de Dios que daría origen a su reino futuro en la tierra. ¿Cómo? En Génesis 13:14-15 Dios le dice a Abraham lo siguiente: “…Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y hacia el sur, y al oriente y al occidente. Porque toda la tierra que ves la daré a ti y a tu descendencia para siempre”. En Génesis 15:18 Dios le vuelve a decir a Abraham: “En aquel día hizo Jehová un pacto con Abram, diciendo: A tu descendencia daré esta tierra, desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Eufrates”.

          Notemos que Dios le hizo un pacto al anciano patriarca Abraham en el sentido que le daría un lugar o una tierra que se encuentra desde el río de Egipto (Nilo) hasta el río grande, el Eufrates. Si uno observa estos límites se dará cuenta que se hallan en el Medio Oriente, en lo que es ahora parte de Siria, Líbano, e Israel Moderno. Ahora adviértase también que esta “Tierra Prometida” sería igualmente para la descendencia o simiente de Abraham. Recordemos que Abraham luego recibió la promesa de Dios de que tendría un hijo de su anciana esposa Sara. Con el tiempo Abraham tuvo su descendiente según la promesa, y se le llamó Isaac. Luego Isaac tuvo su hijo Jacob y Esaú, y de Jacob nacieron 12 hijos, de los cuales uno continuó con la promesa, Judá. Con el correr de los siglos, de la familia de Judá, nace Jesucristo.

          Jesucristo, por tanto, es la simiente o descendencia de Abraham. Ahora veamos los que dice San Pablo sobre Abraham y la simiente, Jesucristo. “Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: A las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo. Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa.” (Gálatas 3:16,29). Notemos que la simiente de Abraham es una sola: El Señor Jesucristo. Cristo tendrá la herencia de la tierra entera, siendo su residencia permanente, la tierra prometida, Israel. Sí, Jesús será el heredero de la tierra prometida para siempre. Además notemos que los que son de Cristo (Su Iglesia), tendrán también herencia con Cristo de la tierra prometida. Eso lo dice San Pablo, no quien escribe este estudio. Por tanto, si la tierra de Israel será la sede del reino de Cristo, ¿por qué enseña el catolicismo y el protestantismo, en su mayoría, que nuestro paradero final eterno será el cielo?. ¡No lo entendemos aún!

El Rey David y el Reino   

          Dios inauguró su reino con Saúl. Este fue el primer rey de la línea de Judá que reinó en Jerusalén. Desgraciadamente este rey fue infiel a Dios, razón por la cual Dios lo destituyó reemplazándolo por un pastorcito de ovejas llamado David. David tuvo dos hijos importantes, Salomón y Natán. De Salomón desciende José, el esposo de María, madre de Jesús. En cambio María desciende de Natán, lo cual la hace a  ella también descendiente de David. La promesa era que de la descendencia de la mujer (María) nacería la simiente que aplastaría la cabeza a la serpiente, Satanás (Génesis 3:15). Jesús, por tanto, al ser descendiente de Abraham y de David, es el heredero del reino de David que se reestablecerá en la tierra prometida. Recordemos que el reino de David era el Reino de Dios (1 Crónicas 28:5).  Jesús, por tanto, es de sangre azul y heredero potencial de su reino. Pero: ¿Hay un reino judío en Israel hoy? No, ¡por ahora!

          Se sabe que el último rey descendiente de David fue Sedequías, que fue derrocado por el rey babilónico Nabuconodosor en 586 A.C. Sedequías fue un rey desobediente que llevó al pueblo de Dios a la idolatría. Su castigo fue el destierro y el asesinato de todos sus hijos. El pueblo judío fue llevado preso y esclavo a Babilonia por 70 años. Desde esa fecha de 586 a.C, Israel no ha tenido más reyes de la línea de David. Pero Dios había profetizado por intermedio de Ezequiel el profeta, que algún día el reino de David sería restaurado en la persona de un descendiente suyo (Leer Ezequiel 21:25-27). Usted, amigo, debe leer en su Biblia todos los pasajes que le citamos, para que constate la veracidad de nuestras afirmaciones.

          Pero el Apóstol Pedro nos da más luz acerca de quién pueda tratarse ese descendiente del rey David que reanudará la línea real en Israel en un futuro no lejano. Él dijo lo siguiente cuando hizo una apología de Jesucristo en el primer concilio en Jerusalén: “Varones hermanos, se os puede decir libremente del patriarca David, que murió y fue sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta el día de hoy. Pero siendo profeta, y sabiendo con juramento Dios le había jurado que de su descendencia, en cuanto a la carne, levantaría al Cristo para que se sentase en su trono.” (Hechos 2:29,30). Es claro, entonces, que aquel que tiene el derecho de sentarse en el trono del reino de David—el cual es llamado también: ‘El reino de Dios’— es el Cristo, ¡Jesucristo! Repetimos: El reino de David, que está suspendido en el tiempo, será RESTAURADO EN ISRAEL EN LA PERSONA DE CRISTO. ¡Jesucristo será el nuevo rey en Israel cuando él regrese a la tierra! Así como hay un reino en Jordania hoy, también habrá un reino en Israel pronto. Nada es imposible para Dios, aunque usted no lo crea aún.     

El Gobierno Mundial de Jesucristo

          Jesús dijo: “Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria. Entonces el rey dirá a los de su derecha: Venida benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.” (Mateo 25:31,34).

          Su dominio (el de Jesucristo) será mundial, pues también el profeta David nos dice: “Dominará de mar a mar, y desde el río hasta los confines de la tierra.” (Salmos 72:8). Sí, su poder será total, pues regirá a los pueblos con mano firme y segura, y con la bendición de Dios el Padre (Apocalipsis 2:26,27). Pero, ¿cree usted en este mensaje del cielo?¿Le parece una historieta más?¿Un mito?¿Una Utopía? Muchos se resisten a creer, pues han sido instruidos de manera diferente. La gran mayoría de “cristianos” se les ha hecho creer que si son “buenos” irán al cielo para estar con Dios y todos los santos. A éstos les parece raro que les prediquemos una esperanza terrenal, cuando ya no pueden creen más en las promesas de un “mejor orden económico, político y social en la tierra”. Escapar de este mundo decadente y confuso es la mejor alternativa. Nos ilusiona pensar que estaremos en otra dimensión u otro plano existencial, lo cual estaría bien para los que se drogan. Estos “escapan” temporalmente y artificialmente de los problemas cotidianos, pero luego caer en una mayor desesperación y desilusión. Pero “tocar el arpa” en el cielo por una eternidad igualmente resultaría tedioso y monótono. La promesa de un mundo nuevo y justo eso sí tiene sentido, pues estamos llamados a colaborar con Jesús en la reestructuración de la nueva sociedad que él implantará con su iglesia (2 Pedro 3:13,14; Miqueas 4:1-4).

          Usted puede cambiar su vida y gozar de una magnífica esperanza de vida eterna en el reino de Jesucristo. Sólo tiene que arrepentirse de sus pecados y ser bautizado bajo agua en el nombre de Jesucristo para recibir su sellamiento como hijo de Dios. Luego usted experimentará una nueva vida de fe en Cristo y sus promesas. Su vida tiene propósito si cree en Cristo y en Su Evangelio del Reino (Marcos 1:14,15). Evangelio significa “Buenas Noticias”, de modo que Cristo vino a traernos buenas noticias de un nuevo orden mundial bajo su reino.

 

           El problema del ser humano es generalmente la falta de fe. Jesús ya había pronosticado que antes de su regreso a la tierra no hallaría fe en él y en su evangelio (Leer Lucas 18:8). Por eso no nos extraña que nuestro anuncio no sea bien recibido por la mayoría de personas. El problema es su falta de fe en las Palabras de Dios. Jesús se topó con muchos hombres faltos de fe en muchas ocasiones. Pero usted puede creer si dispone su corazón a la verdad bíblica.  

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¡La clave para entender el Reino de Dios esta en las Escrituas Hebreas ( AT)!

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JESUS: EL ENCARGADO DE ANUNCIAR LA CERCANIA DEL REINO

El reino de Dios es el tema central del nuevo testamento. La frase “Reino de Dios” aparece en el evangelio de Marcos 14 veces; en Lucas 32 veces; en Mateo 4 veces, y 32 veces como“el reino de los cielos”.  También “el reino de Dios” aparece en el evangelio de Juan ( 3: 3).  ( SI DESEA SABER MAS, LEA EL ARTICULO TITULADO EL REINO DE DIOS ES EL TEMA CENTRAL DEL NUEVO TESTAMENTO, ALLI EXPONEMOS VARIOS PASAJES BIBLICOS QUE NOS MUESTRAN QUE EL REINO ES EL TEMA CENTRAL DE LA PREDICACIÓN DE JESUS)

Si vamos a las escrituras, aprenderemos que Jesus comenzó su misterio pidiendo arrepentimiento ya que El reino de Dios estaba cerca ( marcos 1: 15). Segun lucas 4: 43 Jesus explica que el ha sido enviado para predicar el evangelio del Reino. Las parabolas de Jesus fueron, por asi decirlo, PARABOLAS DEL REINO. Segun eruditos, El tema central de toda su predicación fue el Reino de Dios. Lo “sorprendete” ( entre comillas) fue que Jesus nunca dio una definición del Reino de Dios. El no hizo ninguna introduccion al respecto para explicar de que esta hablando. El comenzo diciendo “arrepentios por que el reino esta cerca” , un anuncio tan directo, nunca habria sido posible si este tema  hubiera sido desconocido para sus oyentes. Aunque Jesus dejo algunas pistas ( ej: mateo 5: 5 y 6: 10) el no dió una explicacion extensa al respecto. Parece ser que sus compatriotas entendian bien que era el Reino de Dios y por eso la explicación no fue necesaria.

La promesa hecha a David – La clave para entender el Reino de Dios

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La clave  esta en pasado hebreo, es decir el Antiguo Testamento. Dios, siglos atrás,  habia prometido a David un hijo suyo que se sentaría sobre su trono (1 crónicas 7:12 al 17), el trono de David estaba ubicado en Jerusalem.. Jerusalem también era la capital del Reino de Israel. El Reino de Israel era a su vez el Reino de Dios (1 Crónicas 28:5). Esta singular promesa era la base de la esperanza Judia; El Mesias segun las escritura  hebreas sería el Hijo de David ( Jesus lo era, vease mateo 1. 1) , El se sentaria sobre el trono de su David y reinaria eternamente…Segun los profetas judios:

  • Su reino seria inigualable
  • En su tiempo, Israel habitaria en paz
  • Su Reino tendría dimensiones mundiales

Jeremías 23: 5 al 8 He aquí que vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra. En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y este será su nombre con el cual le llamarán: Jehová, justicia nuestra.

Isaias: 9 6 al 7: Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.

Isaías 11: 9 al 10: No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar.

Zacarías: 9: 10: y (El) hablará paz a las naciones, y su señorío será de mar a mar, y desde el río (Eufrates) hasta los fines de la tierra.

Muchisimos pasajes mas podrian ser citados, pero estas bastan para entender lo que los judios creyenron y esperaron por siglos concerniente al Reino de DIOS. El reino estaria ubicado Jerusalem, Jesus ( en su segunda venida) tomara el trono caido de David y desde alli reinaria al mundo entero. Aqui esta la clave:  hay que escrudiñar las escrituras hebreas ( AT) y entender que fue lo que los judios esperaron y creyeron por siglos. ( Le recomendamos leer el articulos llamado “los profetas anunciaron el Reino de Dios” que esta disponible en este mismo sitio )

Conclusion

Exhoratamos entonces al lector que busque en el Antiguo Testamento cuales fueron las promesas hechas a los judios y asi podra entender cual es la esperanza de los cristianos. Sefun Pablo, Jesus vino a confirmar las promesas hechas a los padres ( Rom 15:8 ) no a cambiarlas, ahora estas promesas estan disponibles tambien a los gentiles ( efe 2: 12 al 22, gal 3: 26 al 29) por medio de la fe puesta en Cristo. Los gentiles tambien podemos ser parte de este maravilloso reino que Cristo viene a inagurar. Cristo ya abrio el camino por medio de su muerte en la cruz. Pronto volverá para inagurar el Reino de 1000 años en la tierra (Apocalipsis 20: 4) y la iglesia esta llamada a cogobernar junto con El ( apo 2: 9 al 10, apo 2: 26 y 27)). Deseamos que usted comprendar bien este punto, se arrepienta de sus pecados y sea participe de este reino que traera la paz y la felicidad que todos los hombres anhelamos. DIOS LE BENDIGA… SALUDOS EN CRISTO…

LUCIANO MORALES