¿ Para que nació Jesus?

Estamos cerca de la navidad y muchos se reúnen para recordar el nacimiento de Jesús. Aunque para muchos esta pregunta le resulte obvia y sencilla, es mi interés que leyendo estas páginas encuentra algo más de lo que comúnmente oímos. Todos sabemos que Jesús vino para salvarnos de nuestros pecados. Antes de que El naciera, el Ángel le dio instrucciones a María de llamarlo “Jesús” por que este “salvará al pueblo de sus pecados” (Mateo 1: 21).[i] No es mi intención hablar sobre este punto ya que la mayoría, creyentes o no, ya lo saben.

Porque un niño nos es nacido,  hijo nos es dado,  y el principado sobre su hombro;  y se llamará su nombre Admirable,  Consejero,  Dios Fuerte,  Padre Eterno,  Príncipe de Paz.

Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite,  sobre el trono de David y sobre su reino,  disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre.  El celo de Jehová de los ejércitos hará esto. ISAIAS 9: 6 Y 7

Este versículo es una profecía de Jesús. Un niño nacerá y este recibiera varios nombres y títulos, entre ellos “Príncipe de paz”. El profeta predice que “lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán limites”. Este ha de “sentarse en el trono y reino de David”.  Y esto no sería obra de hombres sino que “el celo de Jehová hará esto”.

Cuando el ángel le anuncio a María sobre el nacimiento de Jesús, este dijo sobre él lo siguiente: “Será grande y será llamado Hijo del altísimo. Y el Señor Dios le dará el trono de David su padre” (Lucas 1: 32). También dijo “y reinará sobre la casa de Jacob para siempre,  y su reino no tendrá fin” (Lucas 1: 33)

Vuelvo a preguntar ¿para que nació Jesús?

Seguramente los pasajes de la escritura, ya lo han dado una idea sobre este interrogante. Pero dejemos que sea Jesús mismo el que responda:

Juan 18:37  Le dijo entonces Pilatos: ¿Luego,  eres tú rey?  Respondió Jesús: Tú dices que yo soy rey.  Yo para esto he nacido,  y para esto he venido al mundo,  para dar testimonio a la verdad.

Jesús nació para ser rey del mundo. El profeta Jeremias, siglos antes,  había anunciado la llegada de un descendiente de la casa del Rey David, el cual “ejecutaría juicio y justicia en la tierra” (jeremías 23: 5 – Jeremías 33: 15)

Aunque probablemente esto no es lo que generalmente escuchamos sobre el nacimiento de Jesús, esto es lo que dice la Biblia.

Según las escrituras viene un Rey “justo y salvador,  humilde” el cual “hablará paz a las naciones,  y su señorío será de mar a mar,  y desde el río (Éufrates) hasta los fines de la tierra.”(Zacarías 9: 10 y 11) –

Estas son las buenas nuevas (=evangelio) del reino por las cuales Jesús fue “enviado a este mundo” (ver Lucas 4: 43)

El mismo nos mando que pidiéramos “venga tu reino” para que “la voluntad de Dios sea hecha en la tierra como en el cielo”  (Lucas 11: 2)

Ahora usted se preguntara ¿Cuando vendrá este reino?

Jesús mismo nos responde:

Mat 25:31  Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria,  y todos los santos ángeles con él,  entonces se sentará en su trono de gloria.

Jesús vendrá por segunda vez (Hechos 1: 11, Apocalipsis 1: 7, 22: 7, 12 y 20)  y entonces:

Serán reunidas delante de él todas las naciones;  y apartarán los unos de los otros,  como aparta el pastor las ovejas de los cabritos.

Y pondrá las ovejas a su derecha,  y los cabritos a su izquierda.

Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid,  benditos de mi Padre,  heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. (Mateo 25: 32 al 34)

Jesús, promete que usted también puede ser parte de su reino. Usted puede ser de las ovejas que están a su derecha, si decide arrepentirse de sus pecados y vivir para Dios.

El ha prometido lo siguiente:

Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin,  yo le daré autoridad sobre las naciones, y las regirá con vara de hierro,  y serán quebradas como vaso de alfarero;  como yo también la he recibido de mi Padre. (Apocalipsis 2: 26 y 27)

Jesús está preparando un reino con gente de toda la tierra y de todas las épocas:

Y cantaban un nuevo cántico,  diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos;  porque tú fuiste inmolado,  y con tu sangre nos has redimido para Dios,  de todo linaje y lengua y pueblo y nación;

Y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes,  y reinaremos sobre la tierra. ( Apo 5: 9  y 10)

Si usted quiere ser parte de un futuro reino en la tierra, donde habrá justicia, donde no habrá muerte, ni llanto. Entonces le invitamos a buscar a Dios, y hacer lo que el nos dice para alcanzar la “salvación”.

Dios le bendiga y que esta navidad, recuerde que el Rey ya ha nacido y que pronto volverá para establecer su reino aquí en la tierra.

Zacarías 14:9  Y Jehová será rey sobre toda la tierra.

 Para estudiar estos y otros temas de la biblia visite www.elevangeliodelreino.wordpress.com o escriba a lucho_8922@hotmail.com


[i] Todas las escrituras han sido citadas de la versión Reina Valera 60. Le pedimos al lector, que se tome el tiempo de revisar los pasajes, en especial aquellos  que han sido mencionados pero no escritos en este articulo.

¿Para donde voy? Tomando decisiones importantes

caminos

Acabo de regresar después de 3 días de haber estado en un retiro espiritual. Esta es la tercera vez que asisto a uno, y la verdad fue una gran experiencia. Recuerdo que la primera vez que asistí, no sabía con que me encontraría. Tenía la idea de que el retiro era un asunto muy serio, que estaríamos orando todo el tiempo, cumpliríamos con ciertos horarios, ayunaríamos, etc. etc. Pero al menos los retiros que hacen en la congregación donde voy no son para nada así.

Por supuesto oramos, leímos las escrituras, reflexionamos en talleres, etc. pero también nos divertimos, hicimos amigos, comimos bien, jugamos al futbol, etc. Lo cual le dio al retiro un clima de alegría y comunión. Ahora ¿cuál es la idea de un retiro?

Creo que la idea es básicamente apartarse, es decir, alejarnos un poco de la sociedad, olvidarnos de nuestros problemas diarios, de nuestras actividades, del stress, de las malas noticias en la tv o en la radio,  e ir a reflexionar un poco en la palabra de Dios y ver cuál es su voluntad para nuestras vidas.

El tema que se trato en el retiro fue: el joven cristiano y sus decisiones.

Un tema que me vino de 10, ya que hoy día con 22 años tengo que tomar las decisiones mas importantes de mi vida. Aquellas que me determinaran para siempre.

Todos los días, cada uno tiene que tomar decisiones. Y esas decisiones ya sean grandes o pequeñas nos conducen o no a las metas u objetivos que nos hemos propuesto. Es por eso la importancia de una decisión.

Cada decisión implica también muchas opciones, y ahí está el porqué a veces nos resultan  tan difíciles.  Estas implican tomar un camino y renunciar a otro.  Cuando terminamos la escuela, por ejemplo, decidimos trabajar o estudiar, y si decidimos estudiar tenemos que decidir entre cierta carrera u otra. Cuando escogemos novia o compañera resaltamos ciertas cualidades que nos gustan y dejamos de lado otras. Estas dos decisiones que mencioné son  serias ya que nos marcaran para toda la vida. Es la decisión sobre qué voy a ser en esta vida, a que me dedicare y con quien voy a convivir. Es sobre con quien tendré mis hijos, con quien los educare, etc, etc. Es por eso la necesidad de ser sabios en estos campos.

Vimos también que la mejor decisión que podemos tomar es seguir el camino de Dios y apartarnos de las cosas malas que hay en el mundo. La mejor decisión es buscar la salvación ya que tiene que ver con nuestra eternidad. Es prepararnos para el juicio que Dios realizara sobre todas las personas algún día. Es buscar cual es la voluntad de Dios para el hombre y particularmente para mi vida.

Sin duda esta es la decisión más crucial de nuestras vidas, la más importante y la más sabia que podemos realizar. Es entregar nuestras vida a Dios, sabiendo que, como dice la carta de hebreos, el es galardonador de los que le buscan (hebreos 11:6). Entregar nuestras vidas a Dios y a su Hijo es los más sabio que podemos hacer en esta tierra ya que es una decisión no solo para el presente sino para la eternidad.

Otro punto que estuvimos analizando fue ¿que hacer cuando nos toca tomar una decisión importante? En un taller establecimos 3 puntos que podemos tener en cuenta:

  • Pensar bien, tomarse el tiempo para pensar. Debemos en este punto analizar los pro  y los contras de dicha situación, ver que beneficios traerá y que perjuicios (si es que los hay en ambos casos).
  • Orar a Dios pidiendo que nos de sabiduría para tomar la mejor decisión. La escritura promete que Dios dará abundante sabiduría al que la pidiere ( Santiago 1:5)
  • Y finalmente consultar. Podemos buscar ayuda en otras personas, pero para estos también debemos ser muy sabios sobre a quién consultar. Siempre será mejor que consultemos con alguien mayor ya que posee experiencia suficiente para guiarnos correctamente. Ellos ya han atravesado por muchas de las situaciones que hoy nos toca vivir a los jóvenes.

Bueno, eso fue un resumen de alguno de los temas que vimos en el retiro y espero que así como fue de bendición para mi, también lo sea para ustedes.

Que el Dios creador les bendiga.

Luciano Morales Rubio

www.parameditar.wordpress.com

A empezar de nuevo…

Hola a todos, les invito a que visiten mi otro blog

www.parameditar.wordpress.com

Me he propuesto escribir en este  blog, ya que como sugiere el titulo, la idea es reflexionar. Creo que las reflexiones hacen bien a mi alma y espero poder tambien ayudar a quien este pasando situaciones dificiles. La idea es colocar reflexiones muy variados, sin por supuesto, olvidar lo espiritual… igual deseo que el señor me bendiga para escribir sobre el reino y temas doctrinales que me encantan  en este blog.. Dios les bendiga, les invito a este blog. Necisto su apoyo.. Lean la ultima entrada, acabo de escribir sobre ¿ que nos pasa? hagan click abajo:

http://parameditar.wordpress.com/2011/10/07/%C2%BFque-nos-pasa/

Espero que les guste

A todos mis hermanos en la Fe

Queridos hermanos, y también para aquellos que suelen leer el blog ( no hay muchos pero bueno) quiero decirles que últimamente no he dedicado tiempo a escribir temas nuevos ( lo cual me encantaría hacer) debido a que estoy enfrentando un tiempo de tentaciones, en las cuales he caído reiteradas veces. El hermano Martin Willemoes Hansen conoce cuales son mis tentaciones y el me esta ayudando en este proceso de recuperación. Ustedes saben bien, que un cristiano no puede predicar a Dios sin estar muy cerca de el, o desobedeciendo sus mandatos, es por eso que no he escrito nada en mi blog después de mucho tiempo. Creo que es una sabia decisión al momento, pero en unos meses, si con la ayuda de Dios soy restaurado, me dedicaré a hacer esto que, aparte de gustarme, es de edificación para otras personas. Sin mas decirle, queiro pedirle vuestras oraciones para que el Señor me ayude, me de arrpentimiento, discernimiento de su voluntad para con mi vida, y todo lo que sea para mi crecimiento espiritual. También pido que oren por mis estudios, ya que no han sido atentendidos como debieran, y están complicados.  Orén, además, para que el Señor me ayude a independizarme de a poco, y que eso termine en un bendecido casamiento con mi novia.

Bueno eso es todo hermanos, amigos, etc. Espero vuestros comentarios, para por lo menos saber que el mensaje ha llegado..

Dios les bendiga, grandemente, su hermano Luciano Morales Rubio

El lenguaje del Reino en el segundo siglo

Justino Martir

1.- “Los apóstoles salieron adelante en la seguridad del Espíritu Santo, predicando las buenas noticias de que el reino de Dios va a venir” (1 Clem. 42:3).

2.- “Aquellos que han sido perfeccionados en el amor según la gracia de Dios tienen un sitio entre los piadosos que se manifestarán en la visita del reino de Cristo” (1 Clem. 50:3).

3.- “La promesa de Cristo es grande y maravillosa y es el descanso del reino entrante y de la vida eterna” (2 Clem 5:5).

4.- “Si nosotros no conservamos nuestro bautismo puro e impoluto, ¿con qué confianza entraremos en la casa real (reino) de Dios? (2 Clem 6:9).

5. Amémonos para que todos nosotros podamos entrar en el reino de Dios”(2 Clem 9:6).

6.- Si hacemos justicia ante Dios, entraremos en su reino, y recibiremos las promesas ‘ que ningún oído ha oído ni ojo ha visto ni ha entrado en el corazón de hombre (2 Clem 11:7).

7.- “Papías dice que habrá un milenio después de la resurrección de los muertos, cuando el reino de Cristo será establecido en forma material en esta tierra” (Eusebio, Historia de la iglesia 3.39.12).

8.- “Cerinto… dice que después de la resurrección la casa real de Cristo estará en la tierra” (Gayo de Roma de la Historia de la iglesia de Eusebio 3.28.2).

9.- “Trifo dijo, ‘Estas y análogas Escrituras, señor, compélanos a esperar por él, quien,como Hijo del Hombre, recibe del Anciano de días el reino eterno. Diálogo de Justino 32.

10.- “Tripo contestó… ‘Que el Cristo debe venir otra vez en gloria y recibir el reino eterno de todas las naciones cuando cada reino sea supeditado a él es suficientemente mostrado por las Escrituras relatadas por usted (Diálogo 39).

11.- “Él levantará a todos los hombres de la tumba y nominará a unos para ser incorruptibles, inmortales, y liberarlos del pesar en el reino eterno e imperecedero…” (Diálogo 117).

12.- “(A los nietos de Judas, el hermano de Jesús según la carne) se les preguntó (por las autoridades) concerniente al Cristo y su reino, su naturaleza, origen, y su tiempo de aparición, y ellos explicaron que no es de este mundo ni terrenal, sino de origen celestial y angélico, y estará en el fin de mundo, cuándo él vendría en gloria para juzgar a los vivos y a los muertos” (Hegesipo de Eusebio, Historia de la Iglesia 3.20.4).

13.- “Díganle a mi pueblo que les daré el reino de Jerusalén… El reino está ya preparado para ustedes: ¡Estén atentos”! (4 Esdras 2:10-13).

14.- Gen 49:10f., “Para quien está guardada una monarquía… Él es la expectación de las naciones… porque esperamos que él restablezca el reino ” (La Prueba de la Predicación Apostólica 57).

15.- Cristo ha recibido de su Padre un reino eterno en Israel (En contra de las Herejías 3.12.13).

16.- “Aquellos que traman la idea de otro Dios además de Aquel que hizo las promesas a Abraham están fuera del reino de Dios … acometer contra nada y blasfemar a Dios, quien introduce a través de Jesucristo a Abraham  al reino de los cielos” (En Contra De las Herejías 4.8.1).

17.- “Abraham creyó en cosas del futuro como si estuviesen ya consumadas, por la promesa de Dios; Y asimismo nosotros también, por la promesa de Dios, contemplamos a través de la fe esa herencia en el reino ” (Contra las Herejías 4.21.1).

18.- “Él en su segunda venida primero despertará de su sueño a todas las personas justas y los levantará, así como también el resto que serán juzgados, y les dará un lugar en su reino” (Contra las Herejías 4.22.2).

19.- Salomón “prefiguró de antemano el reino de Cristo”. “debemos tener miedo no sea que… no obtengamos más perdón de los pecados sino que nos quedemos fuera de su reino” (contra las Herejías 4.27.1,2, refiriéndose a un “cierto presbítero”.).

20.- “Introducir a los justos a los tiempos del reino, eso es el descanso, el día séptimo consagrado, y restaurar para Abraham la herencia prometida (el reino) ” (Contra las Herejías 5.30.4).

21.- “La bendición prevista, por consiguiente, pertenece incuestionablemente a los tiempos del reino, cuando los justos gobernarán después de su resurrección de la tumba”(Contra las Herejías 5.33.3).

22.- “Los justos reinarán en la tierra… y se acostumbrarán a compartir la gloria de Dios el Padre, y gozarán en la asociación del reino y comunión con ángeles santos” (Contra las Herejías 5.35.1; llamado “los tiempos del reino” en 5.35.3).

23.- “Porque en los tiempos del reino el hombre justo que está en la tierra se olvidará entonces de morir”. (Contra las Herejías 5.36.2).

24.- “Juan previó la primera resurrección del justo y la herencia en el reino de la tierra. … Pues el Señor también enseñó estas cosas, cuando él prometía que él volvería a beber de la copa con sus discípulos en el reino. … El mismo Dios el Padre… cumple en la resurrección de los justos las promesas para el reino de su Hijo ” (Contra las Herejías 5.36.3).

“Porque dos advenimientos de él son predichos: Uno en la humillación, el cual él ha logrado; El otro en la gloria, que se espera sea consumado, cuándo él vendrá a darle el reino a aquellos que creen en él y que observan todas las cosas que él ha mandado…” (Ps. Clemente, Reconocimientos 1.69).

El reino futuro de Cristo en la nueva tierra

 

La tierra es la heredad de los hijos de Abraham - Romanos 4: 13, Mateo 5: 5, Salmo 37...

 

Según Romanos 4:13, la tierra será heredada por aquellos que son de la Simiente de Abraham. La profecía de la imagen de Daniel 2 explica que Cristo regresará como la Roca que desmenuzará todos los reinos de la imagen colosal que Nabucodonosor soñó, y entonces el reino de Dios se extenderá por todo el mundo (compárese con Sal.72:8).

Aquellos que siguen a Cristo en esta vida serán “reyes y sacerdotes con Cristo, y reinarán sobre la tierra” (Ap. 5:10). Estos tendrán diferentes grados de responsabilidad (Lc. 19:17). Cristo compartirá su reinado sobre la tierra con ellos (Ap. 2:27; 2 Ti.2:12). “Para justicia reinará un rey [Jesús], y príncipes [los creyentes] presidirán en juicio” (Is. 32:1; Sal. 45:16).

Cristo ha de reinar en el restablecido trono de David (Lc. 1:32,33), lo que quiere decir que tendrá una sede, leyes, súbditos y territorio. Como Cristo reine desde  la ciudad de Jerusalén, el mundo tendrá paz y justicia verdaderas. Es en esta área donde se construirá un templo (Ez.40:48). Aunque la gente alabará a Dios en diversos lugares en todo el mundo (Mal. 1:11), este templo será el punto céntrico donde el mundo irá a adorar. Las naciones “subirán de año en año para adorar al rey, a Jehová de los ejércitos, y a celebrar la fiesta de los tabernáculos” alrededor del templo en Jerusalén (Zac. 14:16).

Este peregrinaje anual a Jerusalén está también profetizado en Isaias2:2,3 “En lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte [reino -Dn.2:35,44] de la casa de Jehová [el templo] como cabeza de los montes [es decir, el reino y el templo de Dios serán exaltados por sobre los reinos de los hombres]…y correrán a él todas las naciones. Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos…Porque de Sión saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová”. Esta parece ser una descripción de los primeros días del reino, cuando la gente transmite a otros el conocimiento del reinado de Cristo, y suben al “monte” del reino de Dios, el cual poco a poco se difundirá a todo el mundo. Aquí tenemos una descripción de verdadero entusiasmo en la adoración religiosa.

Una de las mayores tragedias humanas de nuestros días es que la gente ‘adora’ a Dios por razones políticas, sociales, culturales o sentimentales, más bien que sobre la base de un verdadero entendimiento de Él como su Padre y creador. En el reino habrá entusiasmo a nivel mundial por aprender los caminos de Dios; la gente estará tan motivada por este deseo que viajará, desde todas las regiones de la tierra, hacia Jerusalén a fin de adquirir más conocimiento acerca de Dios.

En vez de la confusión e injustica creada por los sistemas legales de los hombres y su administración de la justicia, habrá un único código legal universal – “la ley y la palabra de Jehová”, que será promulgado por Cristo desde Jerusalén. “Todas las naciones correrán” a estas sesiones de enseñanza, implicando que este deseo común de obtener el verdadero conocimiento de Dios hará disminuir la fricción natural que hay entre las naciones, así como ocurre entre personas que se dedican a adquirir semejante conocimiento en esta vida.

Esta descripción de todas las naciones corriendo a Jerusalén es similar al relato que se presenta en Isaías 60:5, donde los judíos llegan junto con los gentiles (los no judíos) a adorar a Dios en Jerusalén. Esto se conecta perfectamente con la profecía del reino en Zacarías 8:20-23:

“Aún vendrán pueblos, y habitantes de muchas ciudades; y vendrán los habitantes de una ciudad a otra, y dirán: Vamos a implorar el favor de Jehová [compárese con Zac. 14:16 -“de año en año”], y a buscar a Jehová de los ejércitos. Yo también iré. Y vendrán muchos pueblos y fuertes naciones a buscar a Jehová de los ejércitos en Jerusalén…diez hombres de las naciones de toda lengua tomarán del manto a un judío, diciendo: Iremos con vosotros, porque hemos oído que Dios está con vosotros”.

Esto crea la situación en que el pueblo judío será puesto “por cabeza, y no por cola” de las naciones, debido a su arrepentimiento y obediencia (Dt. 28:13); en aquel tiempo todos reconocerán la base judía del plan divino de salvación. Y así la ignorancia de esto entre el cristianismo contemporáneo llegará a su término abruptamente. Entonces la gente estudiará estas cosas con entusiasmo, de manera que podrán decir a los judíos: “Hemos oído que Dios está con vosotros”. Entonces las conversaciones girarán en torno a cosas espirituales, más bien que las vanidades que llenan el pensamiento actual del mundo.

Debido a este mayor compromiso por la santidad, no es sorprendente que Cristo “juzgará entre las naciones… y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra” (Is. 2:4). La autoridad absoluta de Cristo y la justicia plena de su arbitraje en las controversias permitirán que las naciones gustosamente transformen sus maquinarias militares en equipos agrícolas, y abandonen todo entrenamiento militar. “Florecerá en sus días justicia” (Sal. 72:7) -entonces la espiritualidad será exaltada, y se rendirán honores a aquellos que reflejen las características divinas de amor, misericordia, justicia, etc. Contraste esto con el relieve que se da a los soberbios, jactanciosos y ambiciosos.

La voluntaria transformación de “espadas en rejas de arado” será parte de un cambio agrícola mucho mayor que ha de venir sobre la tierra. Como resultado del pecado de Adán, la tierra fue maldecida por causa de él (Gn. 3:17-19), con el resultado de que ahora se necesita un considerable esfuerzo para que produzca alimento. En el reino “será echado un puñado de grano en la tierra, en las cumbres de los[anteriormente estériles] montes; su fruto hará ruido como [las cosechas de] el Líbano “Sal. 72:16). “El que ara alcanzará al segador, y el pisador de las uvas al que lleve la simiente; y los montes destilarán mosto” (Am. 9:13); así será la mejorada fertilidad de la tierra, y la eliminación de la maldición que se decretó sobre la tierra en el Edén. Tan inmensa empresa agrícola hará participar a mucha gente. Las profecías acerca del reino dan la impresión de que la gente regresará a un estilo de vida agrícola autosuficiente:

“Y se sentará cada uno debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá quienes los amedrente” (Miqueas 4:4).

La autosuficiencia terminará con los abusos que son inherentes a cualquier sistema de empleo de mano de obra por un salario. Pasar toda una vida trabajando para que otros se enriquezcan será entonces un asunto del pasado.

“Edificarán casas, y morarán en ellas; plantarán viñas, y comerán el fruto de ellas. No edificarán para que otro habite, ni plantarán para que otro coma… mis escogidos disfrutaran de la obras de sus manos. No trabajarán en vano…” (Is. 65:21-23)

Isaías 35:1-7 contiene una profecía incomparable acerca de cómo será transformada la tierra estéril, produciendo un aura de gozo y felicidad que casi fluirá de la tierra, debido al modo de vida más fácil y más espiritual de aquellos que la trabajan: “Se alegrarán el desierto… el yermo se gozará y florecerá como la rosa… se alegrará y cantará con júbilo… porque aguas serán cavadas en el desierto, y torrentes en la soledad. El lugar seco se convertirá en estanque”. Hasta la natural agresividad entre los animales terminará. “El lobo y el cordero serán apacentados juntos”, y los niños podrán jugar con serpientes (Isaías 65:25; 11:6-8).

De la misma manera en que la maldición que se había decretado sobre la creación natural será reducida considerablemente, así también la que fue decretada sobre el género humano será disminuida. Por eso Apocalipsis 20:2,3 habla en lenguaje simbólico acerca de que el diablo (el pecado y sus efectos) será “atado”, o restringido, durante el milenio. La duración de la vida aumentará, de manera que si alguien muere a los 100 años de edad, será considerado como la edad de un niño (Is. 65:20). Las mujeres experimentarán menos dolor en el parto (Is.65:23).”Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán. Entonces el cojo saltará como un ciervo, y cantará la lengua del mudo” (Is. 35:5,6). Esto será posible debido a que de nuevo se poseerán los milagrosos dones del espíritu (compárese con He. 6:5).

Nunca se podrá recalcar suficientemente que el reino de Dios no debería ser imaginado como un paraíso en una isla tropical, donde los justos disfrutarían de una manera similar a la que disfrutan los hombres cuando toman baños de sol entre las glorias de la naturaleza. El propósito fundamental del reino de Dios es dar gloria a Dios, hasta que la tierra esté llena de gloria para Él, “como las aguas cubren el mar” (Hab. 2:14). Este es el objetivo final de Dios: “Mas tan ciertamente como vivo yo, y mi gloria [llenará]…toda la tierra” (Nm.14:21). Dar gloria a Dios significa que los habitantes de la tierra apreciarán, alabarán y copiarán sus justos atributos; y debido a que el mundo estará en este estado, Dios permitirá que la tierra física también refleje esto. De modo que “los mansos heredarán la tierra [enel reino], y se recrearán con abundancia de paz [espíritual]” (Sal.37: 11), más bien que disfrutar de la vida fácil. Aquellos “que tienen hambre y sed de justicia… serán saciados” con ella en el reino (Mt.5:6).

A menudo se usa el deseo de poseer la vida eterna en el reino como una carnada para inducir a la gente a interesarse en el cristianismo. Sin embargo, el solo hecho de poseerla será en aquel tiempo casi secundario ante la verdadera razón por la cual estaremos en el reino -la cual es glorificar a Dios. Cuánto tiempo puede faltarnos para esto después de nuestro bautismo, es una apreciación que debería estar en continuo desarrollo. Para el escritor, solo diez años de vivir en el gozo de la perfección absoluta y de la buena conciencia para con Dios compensaría todo el trauma de esta vida. Que este estado glorioso durará para siempre, simplemente hace perder el aliento, llevándonos más allá de los límites de la comprensión humana.

Aun cuando se enfoque en términos levemente más físicos, el estar en el reino de Dios debería ser nuestra suprema motivación para desdeñarlas ventajas mundanas y el materialismo. En vez de preocuparnos excesivamente por el futuro inmediato, Jesús aconsejó: “Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mt. 6:30-34). Todo lo que podamos ahora imaginar o procurar es incomparable con el cumplimiento final de estar en el reino de Dios.

Necesitamos buscar la “justicia [de Dios]“, es decir, tratar de desarrollar un amor por el carácter de Dios, lo que significa que queremos estar en el reino de Dios porque allí la justicia será glorificada, porque queremos ser completa y moralmente perfectos más bien que tan solo por querer en forma personal, escapar de la muerte y llevar una vida fácil por la eternidad.

Con demasiada frecuencia se presenta la esperanza en el evangelio en formas que apelan al egoísmo humano. Obviamente, nuestra motivación para estar en el reino varía tremendamente de día a día. Lo que estamos sugiriendo aquí es un ideal; nuestra máxima prioridad es aprender el evangelio y mostrar nuestro sometimiento a él en el bautismo por un motivo de amorosa obediencia a Dios. Nuestra apreciación de la esperanza que está ofreciendo Dios, y nuestras exactas razones para querer estar en el reino, crecerán y madurarán después de nuestro bautismo.

Meditaciones sobre el Reino de Dios

El Reino señala a una entidad que viene en el futuro cuando los justos serán reivindicados y los malos juzgados por un Jesús autoritario que regresa con poder, ganador de la batalla cósmica contra el mal, tan dolorosamente evidente por la presencia del pecado en nuestro mundo. Sin embargo, elementos de una inauguración presente aparecen en este uso. Así es que Pablo puede hablar, por un lado, de “heredar el Reino”, viendo su futura venida (1 Cor. 6:9-10; 15:50; Gál. 5:21), mientras también reparaba en que el reino no es cuestión de palabra, sino de poder (1 Cor 4:20). Ni consta de comer y beber, sino de rectitud, paz y alegría en el Espíritu Santo (Rom. 14:17). Es Dios que le invita a entrar a Su Reino y gloria” (1 Tes. 2:11). Sus obreros trabajan en el servicio del Reino de Dios (Col. 4:11). Los Hechos registran cómo Felipe y Pablo predican el Reino (Hechos 8:12; 28:23, 31). Por otra parte, Pablo puede hablar en los Hechos de “introducir el Reino” a través de muchas pruebas, una referencia futura (Hechos 14:22; Similar es en 2 Ped. 1:11). Aún los hebreos hablan de recibir un Reino inconmovible en un contexto donde ya hemos venido al Mt. Sion, la Jerusalén celestial (Heb. 12:22-28). Ya notamos arriba la cita en Col. 1:13 y 1 Cor. 15:24-28, donde el rescate lo introduce a uno en el Reino, y el gobierno de Jesús procede hasta su terminación. El Apo. 1:6 hace el mismo punto de reino “ya” cuando Cristo “nos ha hecho “ya” un Reino de sacerdotes para Su Dios y Padre” (Apo. 1:6). Somos parte, aun ahora, de un programa del Reino que un día será manifestado para todo el mundo para ser visto por todos los nacidos de nuevo. El Reino de Dios se trata finalmente del gobierno, poder, y presencia de Dios literalmente hablando en un mundo caído. El Reino refleja la victoria de Dios sobre el pecado en nombre de una humanidad necesitada (Efe. 3:7-10). Para refundir otro dicho de otro contexto, “Todo el mundo es Su plataforma, y somos meramente jugadores en ella.” Sólo en este caso, lo que Dios ha formado en la iglesia y lo que él hará en la expresión última del Reino muestra el poder transformante que viene a través de Cristo. Tenemos un papel significativo como testigos de Su camino y presencia. Esto me trae al significado de Reino con vínculos inamovibles con la iglesia, pues la esperanza y la esencia del Reino nos conducen a su llamada e implicaciones éticas.

El Reino es ambos distinto de e íntimamente asociado con la iglesia. El Reino es más que la iglesia, pero la iglesia es contenida dentro del programa del Reino. Hay una progresión en curso para el movimiento del programa unificado del Reino de Dios mientras se mueve a través de las dispensaciones o eras de su administración. El programa nos propulsan hacia la realización de la esperanza completa y traen ese futuro en el presente como un vislumbre de lo que ha de venir. Así que, ¿cómo encajamos como comunidad para ese asunto dialéctico entre el Reino presente y futuro?

Dios ha invertido en la iglesia. Su inversión es el Espíritu residente, mediado a través de Cristo y dado en el contexto del perdón y la promesa, una prima (anticipo) escatológica sobre el resto de la esperanza. La iglesia, entonces, es la beneficiaria del poder y presencia de Dios. Satanás y el pecado aparecen derrotados, como el lenguaje confiado de Romanos 8 lo declara. En la edad a venir, el Hijo del Hombre que vuelve dejará en claro toda esta autoridad al cosmos entero. Aquellos que confiesan a Jesús como su Salvador y Señor reconocen esta autoridad que Dios ha invertido en Su mediador. Si prepararse para el Reino comunal en el tiempo de San Juan Bautista quiso decir recurrir a Dios en el contexto de la reconciliación y siendo reconciliado con otros, entonces la llamada de la comunidad es evidenciar la presencia de tales relaciones transformadas ante un mundo necesitado. Esta exhortación fundamental aparece en un texto como Efe. 2:11-22

Así es que el Reino ha venido a través del Hijo de Dios invadiendo el mundo. Como Mesías que reconocemos que él es, él dominará la tierra finalmente. La “llegada” parcial del Reino ahora quiere decir la derrota parcial de Satanás, el perdón de Dios, y el otorgamiento del Espíritu. Y, no obstante, el Reino vendrá un día a través del Hijo del Hombre para reivindicar a los santos, y hacer de las promesas una realidad palpable. Entonces Satanás y el mal serán removidos. Mientras tanto decimos, “ven Señor Jesús. Pero danos la fuerza para ser luz para mostrar lo que el reino es. Tú has traído el futuro en el presente. Ilumínanos en nuestras vidas a través de tu poder presente en nuestras vidas.